lunes, 20 de abril de 2015

De la confianza y peligros: por Ilphil

Te contaré una pequeña historia.

En esto que había un ratón que vivía en un rincón de una casa pequeña. El ratón nunca podía viajar pues le daba miedo hacerlo. Un día llegó un gato a la casa y el ratón lo observaba desde su pequeña ventana, lo veía correr, lo veía jugar, lo veía saltar. El ratón sentía un poco de envidia por todo aquello. Un día el gato vio asomarse al ratón por su ventana y se acercó con intención de comérselo.

-Hola pequeño ratón, ¿porqué no sales aquí fuera?- le preguntó
-Pero yo no puedo salir, me da miedo- respondió
-No te preocupes, yo cuidaré de ti- dijo el gato
-Tampoco tengo a donde ir-
-Iremos donde nos lleve el camino-
-Pero, no tengo como y soy más lento que tú, que posees grandes patas y puedes saltar tan alto-
-Entonces yo te llevaré a la espalda y así correrás tan deprisa como yo y saltaras tan alto como yo-
El ratón se dejó convencer por el gato y contento como estaba de poder por fin salir y vencer por fin sus miedos hizo las maletas y salió por la puerta, el gato que había estado esperándolo lo cogió con las manos y el ratón convencido de que era para subirlo a la espalda no se dio cuenta que terminó en la boca del gato, el cual se comió al pequeño ratón.